27 de marzo de 2020

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La pandemia sigue extendiéndose pero los billones impulsan bolsas y bonos.

 

 

Buena semana en los mercados, aunque la última sesión pueda deslucir un poco el resultado. Wall Street se dirige a cerrar una de las mejores semanas de su historia, acumulando subidas en el Dow Jones del 14% en las cuatro primeras sesiones. La bolsa de Tokio se ha disparado un 17% y las europeas se han rezagado un poco pero también cerrarán con subidas de consideración.

Los inicios no fueron fáciles. La pandemia seguía extendiéndose y ninguno de los países más afectados, excepto China, mostraba signos de mejoría, algo que sigue sin suceder. La clave del negativo inicio estuvo en EEUU. El Senado rechazaba el plan de ayudas de más de dos billones de dólares que los republicanos pretendían aprobar. Con cambios, dirigidos al gasto social, el plan pasó el examen y la portavoz demócrata del Congreso asegura que será aprobado sin problemas hoy mismo. Así solo faltará la firma de Trump, uno de los impulsores del mismo.

En este plan, del que apenas conocemos detalles, se incluye una ayuda directa de 1.200$ para adultos que no lleguen a los 75.000$ anuales de ingresos. También se amplían las ayudas de desempleo no solo en importe sino también en elegibilidad. Se crea un fondo de ayuda a grandes empresas de medio billón de dólares y otro de 350.000 mn.$ para pequeñas empresas.

Trump dejó clara su apuesta con la frase “este país no nació para quedarse parado” en clara alusión a la toma de medidas expansivas y no restrictivas. Pese al coste humano de dicha decisión, los mercados reaccionaron con una euforia que de momento permanece.
La FED volvió a subrayar su intención de apoyar la liquidez hasta el infinito y más allá. Una avalancha de nuevos programas ha visto la luz. Las compras se expanden e incluyen a los volátiles CMBS y la deuda respaldada por créditos estudiantiles, tarjetas de crédito o préstamos al consumo. Los programas que se ponen en marcha podrían inyectar hasta 300.000 mn.$ pero en su comunicado, la FED aseguró que seguirá comprando activos para respaldar la viabilidad del sistema, sin poner límites en cuanto a cantidad. Incluso ayer, Powell comentó en un programa matinal de TV que posiblemente estaban ya en recesión pero que la munición prestataria de la FED no se acabaría nunca.

En Europa hemos tenido buenas y malas noticias. En positivo, la aprobación por parte del Bundestag de diversos paquetes de estímulos que podrían alcanzar los 750.000 mn.€ y la suspensión de los límites establecidos para el endeudamiento nacional. El BCE parece dispuesto a utilizar el OMT, diseñado por Draghi pero nunca puesto en marcha, para financiar a los Estados con problemas. Además los de Lagarde anunciaron que eliminaban el límite para compras de bonos de países que estaba en un tercio del total. Las malas noticias llegaron desde el Eurogrupo donde Alemania y Holanda siguen negándose a aprobar los ahora llamados Coronabonos, esenciales para mutualizar el riesgo.

En cuanto a datos. La confianza en la Eurozona cayó menos de lo esperado mientras que los índices de cofianza PMIs sufrieron un fuerte desplome especialmente en el sector servicios, algo preocupante ya que no contemplan un mes entero de restricciones. En Japón, el PMI manufacturero cayó y el de servicios se desplomó. El dato más importante se publicó ayer. En solo 7 días el número de peticiones de desempleo en EEUU, se ha multiplicado por 11 lo que significa que 3 millones de personas más han perdido su trabajo. Aun así, algunos analistas habían estimado que el número podría haber superado los 4 millones y los mercados reaccionaron con optimismo. La idea detrás de estos rebotes es que el mercado se toma ahora las noticias malas como certezas de nuevas actuaciones por parte de Estados y bancos centrales.

Dos conclusiones sobre este dato saltan a la luz. La primera es que EEUU está ya en recesión y la segunda que las posibilidades de que Trump renueve su mandato decrecen. En dos de los llamados “swinging estates” como Ohio y Pennsylvania, que al final deciden las elecciones, ha sido donde la cifra de paro ha aumentado más y la popularidad del presidente sufre con ello.
Poco cambia para la semana que viene, el coronavirus seguirá dominando los titulares para bien o para mal. El dato de empleo y el ISM americano serán las estrellas en el capítulo macro y después de dos intensas semanas no esperamos noticias de calado por parte de los bancos centrales. 

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