6 de abril de 2016

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Tipos de interés: cómo comparar la rentabilidad de un producto financiero

Todos queremos que nuestros ahorros estén seguros y nos den la mayor rentabilidad posible. Por eso, antes de elegir un producto de ahorro u otro, es muy importante contar con toda la información necesaria para compararlos adecuadamente y no llevarnos sorpresas a posteriori. De esta forma, podremos elegir con garantías el producto que nos ofrezca unas condiciones más beneficiosas o que mejor se adapte a nosotros.

Para ello, un dato muy importante en la comparativa de gran número de productos financieros es el tipo de interés. Hoy te explicamos cómo comparar dos productos financieros calculando su TAE (Tasa Anual Equivalente) y no solo el Tipo de Interés Nominal (TIN). ¿Por qué? Porque la TAE tiene en cuenta aparte del periodo de liquidación (cada cuánto cobramos intereses) otros gastos y comisiones asociados al depósito que queramos comparar. A mayor TAE, podemos asegurar que la rentabilidad del producto será mejor.

1. ¿Qué es la TAE y para qué sirve?

Las siglas TAE son la abreviatura de Tasa Anual Equivalente. Se trata de una forma de medir cuántos intereses recibimos en un año, en cuyo cálculo influyen no solo los gastos propios del producto financiero que estemos analizando, sino también otros gastos o comisiones que éste lleve asociados (p.ej. gastos de gestión).

Esta tasa es muy útil para comparar dos o más productos financieros y saber cuál de ellos nos va a dar mejor rentabilidad. Por ejemplo, si tenemos 1.000 euros ahorrados y en nuestra entidad financiera nos ofrecen dos depósitos diferentes, podremos calcular cuál de ellos nos dará más dinero. Porque… ¿qué sería mejor: un depósito a un tipo de interés nominal del 1,5% que nos paga intereses únicamente a final de año, u otro con el mismo tipo de interés nominal pero con pagos trimestrales?

Seguro que, a priori, pensáis que la rentabilidad de ambos es la misma porque su tipo de interés nominal (TIN) coincide; ¡pues estáis equivocados! Vamos a ver qué nos dicen los números.

2. ¿Cómo podemos calcular la TAE de un producto de ahorro?

La fórmula para calcular la TAE es la siguiente:

TAE = (1 + r/f) f – 1redu

Aunque parezca complicada, en realidad es bastante fácil de calcular. Solo hay que sustituir la “r” por el tipo de interés nominal (TIN), eso sí, expresado en tanto por uno; y la “f” por el número de veces al año que cobraremos intereses:

  • 12 correspondería a una frecuencia mensual
  • 6 a bimensual
  • 4 a trimestral
  • 3 a cuatrimestral
  • 2 a semestral
  • 1 a anual

Pero seguro que os parecerá mucho más fácil con un ejemplo. Vamos a calcular la TAE de los dos depósitos que mencionábamos antes:

Depósito 1:

  • TIN: 1,5%
  • Pago de intereses: anual

TAE = (1 + r/f) f – 1= (1 + 0,015/1)1 -1= (1 + 0,015)1 -1= 1,015 – 1= 0,015 -> 1,5%<7p>

Depósito 2:

  • TIN: 1,5%
  • Pago de intereses: trimestral

TAE = (1 + r/f) f – 1= (1 + 0,015/4)4 -1= (1 + 0,00375)4 -1= 1,015084 – 1= 0,015084 -> 1,5084%

Tal como adelantábamos antes, los números nos revelan que ambos depósitos no son exactamente iguales en cuanto a rentabilidad. En el segundo caso, al pagarse los intereses de forma trimestral, los intereses obtenidos a final de año son ligeramente mayores. Por ejemplo, con una inversión de 1.000 euros, los intereses generados en un año serían los siguientes:

Depósito 1:

1.000 euros x 0,015 = 15 euros

Depósito 2:

1.000 euros x 0,015084 = 15,084 euros

En este caso, la diferencia son apenas 8 céntimos. Puede parecer poco en un primer momento, pero puede llegar a ser significativa si invertimos una cantidad de dinero importante o si mantenemos la inversión durante varios años.

3. ¿Qué datos son necesarios para calcular la TAE?

Tal como hemos visto en el ejemplo anterior, para calcular la TAE y, con ella, los intereses generados al final del año, necesitaremos saber:

  • El tipo de interés nominal (TIN) del producto.
  • El periodo de liquidación (cada cuánto cobramos intereses): una vez al año, de forma trimestral…
  • El capital que invertiremos.
  • Otras comisiones y costes de contratación que pueda conllevar el producto.

También nos puede ser muy útil conocer el plazo de la inversión (el tiempo que debemos mantener nuestro dinero en el producto de ahorro).

4. ¿En qué momento debo tener en cuenta la existencia de otros gastos y/o comisiones?

Los gastos y comisiones obligatorios se descuentan previamente de la cantidad base sobre la que se calcula la TAE. Por ejemplo, si nuestra inversión es de 1.000 euros, para calcular los intereses que obtendremos, descontaremos antes la cantidad a pagar por esos gastos o comisiones, de forma que no se tendrá en cuenta a la hora de calcular los intereses generados.

¿Cómo afecta esto al cálculo de la TAE, entonces? Sigamos con nuestro ejemplo y veamos cuál sería el resultado en ambos casos si tuviéramos que pagar una comisión del 1% por gastos de gestión.

Depósito 1:

1.000 euros x 0,01 = 10 euros -> Cantidad base para calcular la TAE = 990 euros

990 x 0,015 = 14,85 euros

Depósito 2:

1.000 euros x 0,01 = 10 euros -> Cantidad base para calcular la TAE = 990 euros

990 euros x 0,015084 = 14,93316 euros

De esta forma, en el primer caso obtendríamos 0,15 euros menos que si no existiera la comisión. Y, en el segundo, casi 0,07 euros menos.

5. ¿Y si existen comisiones de cancelación anticipada?

En el caso de que existan comisiones de cancelación, tenemos que tener en cuenta que existen dos tipos de comisiones de cancelación anticipada:

  • Comisiones que reducen la rentabilidad del producto: en este caso, la TAE inicial se vería reducida. No implica un pago extra pero se considera comisión ya que el interés será menor si el depósito se cancela antes del plazo.
    Por ejemplo, un depósito puede ofrecer un 1,5% TAE por mantener nuestro dinero durante un año; pero ofrecer una TAE menor si lo retiramos anticipadamente: 0,5% si se retira a los 3 meses; 1% si se retira a los 6 meses, o 1,25% si se retira a los 9 meses.
  • Comisiones que implican el pago de una comisión: en este caso, se pagaría un porcentaje sobre nuestros beneficios, reduciéndose así también los intereses generados. Por ejemplo, si tengo un depósito con 1.100 euros que deseo cancelar antes de que venza y la comisión de cancelación es del 5%, deberé hacer el siguiente cálculo:
    1.100 x 0,05 = 50 euros  Obtendríamos 1.050 euros, en lugar de los 1.100 previstos.

6. ¿Hay alguna forma más sencilla para calcular el resultado final de la TAE?

El Banco de España cuenta con simuladores que nos permiten calcular la TAE y comparar productos financieros de forma sencilla.

7. Entonces, ¿qué producto financiero me conviene más?

Nos decantaremos por el producto cuya TAE sea más elevada, ya que su rentabilidad será mayor.

Disclaimer: La información contenida en este documento no debe considerarse como asesoramiento de inversión y sólo describe las características de productos. Las decisiones de inversión se deben basar en el folleto completo o simplificado de venta. El folleto de venta contiene información detallada de los posibles riesgos. Antes de realizar una inversión consulte con su gestor.

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