21 de abril de 2016

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Qué tener en cuenta a la hora de pedir un préstamo personal

Pedir un préstamo personal es una decisión que debe ser estudiada y no debe tomarse a la ligera. En mayor o menor medida, la elección que hagamos nos afectará a medio o largo plazo. Por ello, hemos preparado esta guía para que sepas en qué debes fijarte antes de tomar una decisión tan importante como esta.

Tendrás que prestar atención a tus necesidades y solvencia económica, la documentación que tendrás que presentar y las condiciones del préstamo.

1. Autoevaluación

Ser conscientes de nuestra propia situación es, incluso, más importante que conocer las diferentes opciones de préstamos personales disponibles.
En este sentido, destacamos tres aspectos sobre los que deberemos reflexionar antes de continuar con la decisión:

  • el motivo o finalidad para el que necesitamos pedir el préstamo personal
  • nuestra situación económica actual
  • nuestras perspectivas de future

¿Para qué necesito pedir el préstamo?

Esta pregunta es fundamental, no solo para tener en cuenta las condiciones del préstamo que mejor se adapten a lo que necesitamos, sino también porque existen préstamos diseñados específicamente para cubrir necesidades concretas, como la adquisición de un nuevo coche o llevar a cabo las reformas de tu hogar. Estos son solo dos de los muchos préstamos personales que ofrecen algunos bancos y que, en general, te ofrecerán unas condiciones mucho más favorables y adecuadas a lo que necesitas.

¿Cuál es mi solvencia personal?

Hablar de solvencia, en términos financieros, es hacer referencia a la capacidad para atender las deudas. Así, deberemos conocer con exactitud nuestra economía personal prestando atención a los ingresos y gastos actuales, tanto los recurrentes o que se repetirán cada mes como a los esporádicos que puedan surgir a partir de ahora. Conocer estos datos nos ayudará a elegir un plan de pagos al que poder hacer frente sin problemas.

¿Qué perspectivas económicas tengo en un futuro cercano?

Del mismo modo, deberemos plantearnos si nuestra situación económica podrá sostenerse en el tiempo o si, por el contrario, esperamos cambios relevantes tanto positivos como negativos como por ejemplo: perspectivas laborales (ascenso, fin de contrato…), situación familiar (parientes a cargo, apoyo económico, herencias, aumento de la unidad familiar…), gastos imprevistos y un largo etcétera que dependerá de la situación personal de cada cliente.

2. Proceso y documentación

El segundo paso en la elección de nuestro préstamo personal será informarnos del proceso que deberemos llevar a cabo para solicitar el préstamo, los requisitos que deberemos cubrir para que nos lo concedan, así como la documentación que tendremos que aportar.

¿Qué requisitos debo cumplir para solicitarlo?

Todo solicitante de un préstamo deberá cumplir los siguientes requisitos: mayoría de edad, solvencia adecuada y que demuestre que el préstamo puede ser devuelto adecuadamente. Son sólo algunos de los requisitos que debemos cumplir ante la solicitud de un préstamo. Además, todas las solicitudes de préstamo están sujetas a la aprobación del departamento de riesgos, que finalmente determinará si se reúnen las condiciones óptimas para su concesión.

¿Qué documentos tendré que presentar?

Para acreditar que cumplimos los requisitos que se nos solicitan, tendremos que presentar una serie de documentos y adjuntarlos en el momento de presentar la solicitud de nuestro préstamo.

Los más comunes serán:

  • DNI
  • Número de cuenta corriente
  • Fotocopias de las nóminas o del contrato de trabajo
  • Vida laboral
  • Declaraciones de renta y/o patrimonio
  • Recibos de pago, escrituras o contratos de alquiler
  • Otros préstamos o financiaciones solicitados

En el caso de los préstamos con finalidad específica, es frecuente requerir la presentación de documentos relacionados. Por ejemplo, si se solicita un préstamo destinado a la adquisición de un coche nuevo, es posible que el banco nos requiera una factura pro-forma emitida por el concesionario. En este caso la presentación de documentos tampoco supone la concesión inmediata del préstamo, ya que este deberá ser revisado y aprobado por el departamento de riesgos.

3. Condiciones del préstamo

Por último, pero no por ello menos importante, deberemos analizar cuidadosamente las condiciones del préstamo.

¿Cuánto dinero necesito?

La cuantía es una de las primeras cosas que debemos definir. Si pedimos más dinero del necesario puede sernos más complicado devolverlo, pero si nos quedamos cortos, quizá no podamos cubrir completamente el objetivo que nos habíamos marcado.

También deberemos fijarnos en si existe una cuantía máxima o mínima definida en las condiciones del préstamo.

¿Cuánto puedo pagar al mes?

La cuota será el importe que pagaremos cada mes. Este es otro factor que puede generarnos dificultades futuras si no somos cuidadosos al hacer los cálculos. Por un lado, es importante intentar no reducirla demasiado puesto que esto alargaría más el tiempo de devolución. No obstante, una cuota demasiado elevada nos obligará a reservar más dinero cada mes para poder pagarla, lo cual puede traer complicaciones en aquellos meses que tengamos más gastos. Las entidades bancarias ofrecen la posibilidad de calcular la cuota que mejor se adapte a las necesidades de cada cliente junto con su situación personal.

¿En cuánto tiempo devolverlo?

El plazo de devolución del préstamo es uno de los factores más condicionantes a la hora de elegir un préstamo ya que determinará cuánto tiempo durará el pago del mismo. Cuanto mayor sea el plazo que elijamos, habitualmente mayor será la cantidad de intereses que terminemos pagando. Por otro lado, la planificación estará condicionada por nuestra solvencia y nuestras perspectivas de gastos e ingreso futuras.

¿Cuántos intereses voy a tener que pagar?

El tipo de interés del préstamo será el que nos indique cuánto va a costarnos en realidad el préstamo, es decir, cuánto pagaremos finalmente por el capital que vamos a obtener en préstamo. En este sentido, hay varios detalles en los que debemos fijarnos.

  • Nuestra primera decisión será elegir entre un tipo de interés fijo o variable. Cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes, por lo que la decisión dependerá más de nuestra predisposición al riesgo y de la evolución financiera que esperemos. 
    • Si elegimos tipos fijos, la cuantía a pagar de intereses será la misma durante todo el tiempo de vida del préstamo ya que el tipo de interés será constante en todo momento. Podemos olvidarnos de las variaciones del Euribor ya que el tipo de interés permanecerá invariable desde el inicio hasta la finalización del préstamo. 
    • Por el contrario, si elegimos tipos variables, la cuantía a pagar de intereses se modificará a la par que el tipo de interés. El tipo de interés variará en el tiempo en función de la evolución de indicadores externos al préstamo. Generalmente se utiliza el indicador del Euribor. Si esta es la opción elegida, deberás prestar atención a la fecha de revisión del tipo de interés.
  • La segunda pregunta que debemos hacernos es cuántos intereses vamos a pagar. En este sentido, para comparar con garantías, deberemos fijarnos en el interés T.A.E. y no en el interés T.I.N., ya que el segundo solo indica los intereses del préstamo y no tiene en cuenta otros elementos como gastos o comisiones.

¿Qué otros gastos y comisiones añadidos tendré que afrontar?

Además de los intereses, podemos encontrarnos con que nuestro préstamo lleva consigo otros gastos y comisiones asociados a determinadas acciones.

Así, las comisiones más comunes serán las de apertura, cambio de condiciones o de garantía, amortización parcial anticipada, cancelación anticipada o de estudio.

¿Tendré que contratar algún otro producto?

En general, si somos clientes fieles a nuestra entidad y tenemos varios productos contratados en ella, podremos obtener unas condiciones más ventajosas a la hora de pedir un préstamo personal.

Y finalmente…

Una recomendación extra: algunos productos pueden ofrecerte ventajas añadidas como, por ejemplo, la posibilidad de contar con un gestor personal o servicios extra adaptados al tipo de préstamo que hayas solicitado como, por ejemplo, ventajas relacionadas con tu coche en el caso de los préstamos pensados específicamente para su adquisición. Tenlas también muy en cuenta antes de decantarte por una opción u otra.

Disclaimer:

La información contenida en este documento no debe considerarse como asesoramiento de inversión y sólo describe las características de productos. Las decisiones de inversión se deben basar en el folleto completo o simplificado de venta. El folleto de venta contiene información detallada de los posibles riesgos. Antes de realizar una inversión consulte con su gestor.
Deutsche Bank, S.A. Española – NIF A-08000614, R.M. Madrid, T.28100, L.0, F.1, S.8, H.M506294, I.2

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