3 de noviembre de 2017

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¿Qué capital debe tener el Seguro de Vida?

Cuál ha de ser el capital asegurado y el importe máximo que recibiremos si se produce un siniestro cubierto, son algunos de los pilares básicos de todo seguro. En el caso de los seguros de vida, teniendo en cuenta los riesgos que cubre y el destino final de su cobertura, se convierten en puntos de vital importancia. Por este motivo, es importante que nos tomemos el tiempo suficiente para determinar qué capital es el adecuado para que cubra todas nuestras necesidades que, como veremos a continuación, pueden ser de índole muy diversa.

A pesar de ser un seguro fundamental, muchas veces lo contratamos fijando un capital de manera arbitraria que, aunque en un principio podamos considerar que es  suficiente, es posible que llegado el momento no lo sea, o incluso que resulte ser excesivo. Esta última circunstancia a priori puede parecer no ser un problema, más bien al contrario, ya que si se produce el fallecimiento o invalidez a los que da cobertura el seguro, recibir dinero de más no es algo negativo. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que pagaremos una prima más alta durante muchos años y es posible que finalmente nunca se produzca ninguna de las circunstancias que nos llevarían al cobro del capital asegurado. Pese a esto, peores consecuencias conllevaría obviamente el caso de que el capital fuese insuficiente para cubrir nuestras propias necesidades en caso de invalidez, o las de nuestros seres queridos en el caso de nuestro fallecimiento.

Calcular el capital que debe tener un seguro de vida es, por tanto, un aspecto esencial. Debemos analizar las diferentes circunstancias (personales, laborales y financieras) a fin de determinar qué cantidad es la adecuada.

¿Cuáles son los puntos clave que debemos tener en cuenta?

  • Ingresos de la persona asegurada: El fallecimiento o la invalidez del asegurado conlleva una pérdida total de sus ingresos, en el primer caso, o que disminuyan de forma importante en el segundo, aunque tengamos derecho a algún tipo de pensión (invalidez si no se produce el fallecimiento o viudedad y orfandad si se produce). A excepción de algunas familias que destinan parte de sus ingresos al ahorro, para la mayoría de núcleos familiares esta pérdida de ingresos puede suponer no poder hacer frente a los gastos que soportan, por lo que es vital que quede cubierta por nuestro seguro.
    Lo óptimo para solventar este supuesto, es destinar una cantidad equivalente a 2-3 años de los ingresos que se pierdan, y así podremos cubrir nuestros gastos en este periodo de adaptación con mayor facilidad.
  • Deudas: Una de las principales partidas de gasto la destinamos al pago de préstamos y otras deudas financieras. El más importante por su cuantía es la hipoteca. Por esto, debemos tener cubierto el capital pendiente de amortizar. Si pagamos nuestras deudas con lo que recibamos del seguro, eliminaremos no sólo una partida de gasto, sino también un riesgo, como es el de la potencial pérdida de nuestra vivienda habitual si no pudiéramos hacer frente al pago de la hipoteca.
  • Unidad familiar: Tenemos que analizar de forma global los ingresos de la unidad familiar. Si uno de los miembros aporta una mayor cantidad de dinero a la misma, el capital asegurado debería ser superior para poder compensar esta mayor pérdida potencial de ingresos.
    Pero no es el único punto que determina si un miembro de la familia necesita aumentar su capital, es necesario realizar un análisis de las circunstancias personales y profesionales de cada miembro de la unidad familiar. Por ejemplo, si uno de los dos cónyuges practica deportes de riesgo o por circunstancias de trabajo realiza muchos desplazamientos por carretera, esta mayor probabilidad a sufrir cualquier tipo de accidente o percance, se debe traducir en un incremento del capital asegurado.
  • Descendientes y su situación: Tener hijos supone en general unos mayores gastos, presentes y futuros, aunque dependerá de las circunstancias. Si son más pequeños, necesitaremos un mayor capital para cubrir sus necesidades, de entre las que destacan sus estudios.
  • Cuál es nuestro ahorro: Esta es la variable más directa. Si tenemos ahorro o inversiones de los que disponer en caso de muerte o invalidez, el capital necesario a cubrir puede ser inferior que en el caso de no tener.

En definitiva, es importante tener en cuenta todos estos aspectos a la hora de determinar cuál es el capital adecuado para tu seguro de vida, de manera que sea suficiente para cubrir todas tus necesidades y las de tus seres queridos en caso de imprevistos.

Este seguro es indispensable para todos aquellos que quieren disfrutar de la vida con la tranquilidad de saber que están cubiertos ante cualquier circunstancia sobrevenida que pueda presentarse. 

Disclaimer: La información contenida en este documento no debe considerarse como asesoramiento de contratación y sólo describe las características de productos. Las decisiones de contratación se deben basar en la información completa de venta que le pueden facilitar en la entidad financiera. Antes de realizar una contratación consulte con su gestor.
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