5 de febrero de 2015

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5 claves para solicitar un préstamo personal

La vuelta al cole, las compras navideñas o esa escapada que tanto nos merecemos se pueden afrontar con más holgura si conseguimos financiación adicional. Pero un préstamo no deja de ser un crédito que hay que devolver con intereses y, por lo tanto, antes de endeudarnos hay  que ser cautos y estudiar bien las opciones para evitar un préstamo con condiciones poco ventajosas.

  • 1. El tipo de interés. Lógicamente, es lo primero que miraremos. Sabemos que tendremos que devolver el dinero con intereses, pero no hay que aceptar cualquier precio. Debemos comparar los préstamos que ofrece el mercado, para establecer una media aceptable. Evita en la medida de lo posible microcréditos rápidos a tipos que pueden ser muy altos. Además del tipo nominal del préstamo (TIN), consulta la tasa efectiva anual (T.A.E.) que indica el coste efectivo de la operación ya que incorpora también, las comisiones, los gastos bancarios y el plazo.
  • 2. La cuota mensual que podemos asumir: El préstamo debe ser un desahogo y no una carga difícil de llevar. Puedes ampliar o reducir la cuota según el plazo del crédito, a mayor plazo menor cuota mensual y viceversa. Tómate tu tiempo para hacer tus cálculos.
  • 3. Comisiones de apertura, estudio y de amortización anticipada. Ojo con estas comisiones, sobre todo en préstamos a corto plazo. Calcula cuánto vas a pagar en total, ya que un crédito con una comisión inicial del 3% o 4% puede resultarte más caro, aunque el tipo de interés sea bajo. Vigila también si se aplica comisión por amortización, parcial o total, ya que puede darse el caso que, si tienes comisión, no te resulte rentable avanzar los pagos para reducir cuotas.
  • 4. Avales o garantías. Son muy habituales a la hora de pedir un gran crédito, como una hipoteca, pero para un préstamo pequeño no debería ser necesario. Si quieres financiar un viaje en familia, ¡no necesitas poner tu casa como aval!
  • 5. Contratación de seguros. Algunas entidades pueden exigir que contrates algún tipo de seguro por si no pudieras afrontar el pago del préstamo o bien cualquier otro seguro (de coche, hogar, vida…). Recuerda que no tienes la obligación de contratarlo, aunque  puede ser un buen momento para averiguar si lo necesitas.

 

 

Disclaimer:
La información contenida en este documento  sólo describe las características de un producto. Consulte con su gestor.

 

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