17 de marzo de 2016

Utilizamos cookies analíticas propias, que nos informan sobre sus hábitos de navegación para mejorar la calidad de nuestros servicios y la experiencia de navegación. Si continúa navegando entenderemos que consiente en la instalación y uso. Para más información, visite nuestra política de cookies.

Mercados bursátiles Bull y Bear Market: ¿Qué significan?

La confianza de los inversores es uno de factores más determinantes en la evolución del mercado bursátil. En un Bull Market, que podríamos traducir como Mercado Alcista, la confianza es plena, el optimismo, generalizado y la mayoría de las sesiones bursátiles se salda con subidas pues hay mayor demanda que oferta de acciones. Estos mercados no es raro que coincidan con crecimiento económico o al menos buenos datos macroeconómicos, subidas en las estimaciones de beneficios de las empresas y estabilidad geopolítica y financiera.

Por el contrario, en un Bear Market o Mercado Bajista los inversores muestran sus dudas sobre el futuro de las empresas e incluso sobre la economía en general y “sueltan” sus acciones, generando volatilidad y en algunos casos detonando ordenes automáticas de venta que se saldan con una mayoría de cierres bajistas. Las incertidumbres geopolíticas, la recesión,  las dudas regulatorias y, en general, las malas noticias, son factores que habitualmente están presentes en los Bear Markets.

Podríamos decir que nos encontramos ante un círculo en el que las expectativas juegan un papel importante. Si los ahorradores son optimistas respecto a las perspectivas del mercado, van a comprar, lo que a su vez creará buenas perspectivas en otros inversores y llevará a una tendencia positiva, o alcista. Si por el contrario existe un sentimiento de pesimismo generalizado los ahorradores están anticipando que las acciones en términos generales bajarán de precio, por lo que venderán o al menos no comprarán, lo que generará más pesimismo en otros inversores y llevará al mercado a una tendencia negativa, o bajista.

Por último, ¿por qué estos nombres?

Una de las teorías más usadas para la elección de estas denominaciones se basa en el movimiento que suelen hacer estos animales cuando atacan o se defienden. Un toro eleva los cuernos para embestir, mientras que un oso ataca a su presa de arriba hacia abajo, puesto que suele ponerse a dos patas.

Otra teoría explica que el término Bear era el que se aplicaba a los mercaderes de pieles de oso, los primeros vendedores bajistas o “short-sellers” de la historia, ya que vendían las pieles antes de que los tramperos cazaran los osos. Por ello, sus ganancias eran mayores si el precio de las pieles bajaba entre el momento de la venta y el de la entrega.

Disclaimer: La información contenida en este documento no debe considerarse como asesoramiento de inversión y sólo describe las características de productos. Las decisiones de inversión se deben basar en el folleto completo o simplificado de venta. El folleto de venta contiene información detallada de los posibles riesgos. Antes de realizar una inversión consulte con su gestor.

Deutsche Bank, S.A. Española – NIF A-08000614, R.M. Madrid, T.28100, L.0, F.1, S.8, H.M506294, I.2.

Subscríbete ahora a nuestra newsletter semanal.

Secciones financieras

Economía

Todas las noticias

¡Suscríbete! Contenidos exclusivos para suscriptores

Nuestras redes sociales

twitter    linkedin

Comparte Espacio de Finanzas en tus redes

twitter    facebook    linkedin