14 de enero de 2015

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Nuestro perfil de inversión nos define

Seguramente la mayoría de nosotros actualiza su perfil de Facebook o Twitter con frecuencia, porque es lo que nos define en las redes sociales. De igual modo, actualizamos nuestro currículum cuando buscamos un cambio laboral. Pues bien,  a la hora de invertir, se plantean algunas cuestiones relacionadas con lo que se denomina nuestro perfil inversor. ¿Conocemos nuestro perfil inversor? ¿Varía en el tiempo? ¿Cada cuánto habría que revisarlo? 

De entrada, los perfiles de inversión van desde el más bajo, para un inversor poco arriesgado, que sacrifica la rentabilidad por la preservación del capital, al más alto, que está dispuesto a aceptar pérdidas, siempre que las expectativas de rentabilidad sean elevadas.

¿Por qué es tan importante atinar al definir el perfil? Porque así podremos saber en qué producto financiero deberíamos invertir, puesto que de hecho cada producto tiene su propio perfil. Cada entidad utiliza diferentes nombres, pero básicamente, van desde perfiles muy conservadores o conservadores, a perfiles más arriesgados.

Es obligatorio que se respete nuestro perfil como inversor. Tanto es así, que según la normativa europea MIFID, los productos financieros más complejos sólo deberían comercializarse bajo asesoramiento profesional y para inversores con conocimientos y experiencia financiera.

Los bancos deben conocer el perfil de sus clientes a la perfección y las opciones inversoras que nos presenten se deben ajustar a él. ¿Su entidad le ha hablado de un test de Conveniencia? En este test se pretende conocer si el cliente es capaz de comprende la naturaleza y riesgos del producto, y cuestiones formativas, académicas y profesionales. Si no hay detrás un proceso de asesoramiento, con la cumplimentación de este test sería suficiente. No obstante, cada vez más las entidades intentan complementar este test de “conocimientos financieros” con un test de “situación financiera del cliente y objetivos de inversión”. Este sería el Test de Idoneidad, necesario para poder vender a un cliente productos bajo asesoramiento.

Como apuntábamos, también debemos tener en cuenta que el perfil puede variar con el paso del tiempo, según acumulamos experiencia y evoluciona nuestra situación financiera. Por eso, igual que actualizamos nuestro perfil en las redes sociales, es importante no olvidarnos de actualizar también nuestro perfil inversor cada vez que cambie nuestra situación financiera o al menos una vez al año. Porque nuestro perfil de inversión también nos define.

 

La información contenida en este documento no debe considerarse como asesoramiento de inversión y sólo describe las características de un producto. Las decisiones de inversión se deben basar en el folleto completo o simplificado de venta. El folleto de venta contiene información detallada de los posibles riesgos. Antes de realizar una inversión consulte con su gestor.

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