29 de abril de 2020

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Colapso en el mercado del crudo

Durante las últimas semanas estamos asistiendo a una progresiva ralentización en el número de contagios de la epidemia, lo que ha permitido que los gobiernos poco a poco estén aliviando las medidas de confinamiento. Las expectativas de una paulatina “vuelta a la normalidad” junto con los continuos anuncios de medidas de apoyo económico y monetaria ha servido para estabilizar los mercados financieros.

No obstante, sigue habiendo mucha incertidumbre sobre la magnitud de la recesión económica y, sobre todo, sobre el momento de la recuperación. Este hecho ha salpicado, entre otros, al mercado de petróleo donde los precios no dejan de caer. Esto es consecuencia de la continua caída de la demanda: según la Agencia Internacional de la Energía, la demanda mundial de petróleo se ha reducido en alrededor de 30 millones de barriles por día. Incluso si la OPEP+ redujera en 9,7 millones de barriles/día (según lo previsto), el mercado seguiría teniendo un exceso de oferta de alrededor de 20 millones de barriles.

La semana pasada asistimos además a un suceso inaudito (otro más), con la caída de los precios del contrato de futuro del petróleo West Texas (WTI), el de referencia en EEUU, a niveles negativos (-38 dólares/barril). Para entender este comportamiento hay que entender el funcionamiento del mercado del crudo.

¿Cómo funciona el mercado del crudo?

El precio de los contratos de futuros se deriva del precio del crudo. Un contrato de futuro es un instrumento financiero que implica la entrega del subyacente (en este caso, el petróleo) a un precio predeterminado en un momento y lugar específicos en el futuro. Los inversores financieros, en general, quieren evitar la entrega física de petróleo, por lo que generalmente venden sus contratos futuros antes de vencimiento o los transfieren a fechas de vencimiento posteriores.

El problema es que, actualmente, el mercado de petróleo está extremadamente sobre-abastecido. Este crudo debe almacenarse en algún lugar y actualmente la capacidad de almacenamiento está al límite (se estima que la capacidad de almacenamiento global se agotará en uno o dos meses). Además, la fijación del precio del WTI se lleva a cabo en Cushing, Oklahoma, donde la capacidad de almacenamiento es incluso más limitada: los buques-tanque no son una opción ya que se encuentra en el centro-sur de EE.UU. Esto explica la reacción extrema en los precios. Los inversores, durante la semana anterior (semana límite para cancelar o extender a fechas de vencimiento posteriores el contrato con vencimiento en mayo), no encontraron suficiente demanda debido a la escasa capacidad de almacenamiento y a la caída de la demanda global. Esto llevó a la venta forzada de los contratos de futuros sobre el WTI. Mientras, los precios de Brent no han caído al no haber tantos problemas de almacenamiento. Por tanto, la curva de futuros del petróleo WTI está en una situación extrema de "contango", es decir, los contratos de entregas en el futuro tienen precios mucho más altos que los de entrega inmediata. Esto es algo habitual, pero no con una pendiente tan pronunciada.

Grafico: Evolución del precio del petróleo en 2020 (WTI y Brent)
Fuente: Bloomberg, Deutsche Bank, datos a 28 de abril.

Efectos sobre los mercados

En la actual situación, cualquier inversión en crudo implica asumir un alto riesgo. Lo que sucedió con el contrato de mayo también podría suceder con el contrato de junio, conforme se acerca la fecha de vencimiento. Es probable que el mercado de petróleo siga teniendo un exceso de oferta en el corto plazo y que la capacidad de almacenamiento llegue a sus límites antes de que la economía mundial comience a acelerarse. Por lo tanto, seguirán la volatilidad y los bajos precios.

En los mercados, el peso del sector energético en los índices mundiales de renta variable es pequeño, pues sólo representa alrededor del 4% de las ganancias de las empresas S&P 500 y el 6% de las del índice MSCI AC World en 2019. Sin embargo, como ocurrió la semana pasada, puede afectar mucho el sentimiento de los inversores. Pese a que la mejora en las cifras de la pandemia ha permitido estabilizar en cierta medida a los mercados, seguimos esperando que la volatilidad se mantenga en niveles elevados. Lo ocurrido con los futuros del crudo no es más que la plasmación de la situación del mercado, donde es fácil que se produzcan noticias insólitas que tienen mucho impacto en las inversiones. Seguimos recomendando cautela y sólo invertir en activos de riesgo cuando se tenga un horizonte de inversión a medio plazo.

La información suministrada en este documento está basada en criterios objetivos e información fiable, pero no constituye oferta, ni solicitud para comprar o vender el producto financiero analizado, quedando la opinión expresada en la fecha de emisión del análisis, sujeta a cambios experimentados por los mercados. Deutsche Bank no se responsabiliza de la toma de decisiones que se fundamenten en esta información".
Fuentes: Bloomberg, Deutsche Bank, datos a 28 de abril.
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