6 de mayo de 2019

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CIO Insights: En Aguas turbulentas. Actualización Perspectivas 2020

Ahora que parece que el coronavirus está más controlado —aunque aún no derrotado—, la atención se centra cada vez más en las repercusiones económicas. Los mercados son volátiles y se mueven sobre todo al son de las intervenciones de las autoridades y de las esperanzas de una vacuna o tratamiento, por lo que no ofrecen una buena indicación de lo que nos depara el futuro. Lo que debemos hacer, en cambio, es tomar perspectiva y pensar tanto en las oportunidades como en los retos.

Nos esperan tiempos difíciles y seguramente habrá giros. Los últimos meses han sido brutales en muchos aspectos y no es razonable suponer que pronto podamos volver a una situación normal.

Muchos conocerán una cita famosa de la gran novela italiana El gatopardo, en que un personaje explica (durante un periodo histórico también de grandes tensiones) que «todo debe cambiar para que todo siga igual». Esto es precisamente lo que estamos viviendo en estos momentos: la política económica y las normas sociales están cambiando drásticamente, con la esperanza de que pronto podamos volver a la normalidad.

El impacto económico inmediato del confinamiento será enorme y, en la primera sección de este informe, evaluamos este aspecto y sus implicaciones para la inversión a medio plazo. En particular, nos centramos en la forma en que se producirá la recuperación económica, y en cómo cambiarán las políticas y las perspectivas para las clases de activos. Ahora que parece que se ha superado el pico de las tasas de infección, las tensiones en muchos mercados (como el de deuda privada) se han moderado, pero en otros podría hacer falta un poco de tiempo para revaluar la nueva realidad, como por ejemplo, qué impacto tendrá la reducción de los beneficios sobre la renta variable. Asimismo, debe resolverse la crisis, también muy importante, de la ruptura del acuerdo sobre los límites de producción del petróleo de la OPEP.

Además, reexaminamos nuestros temas de inversión para 2020 en vista de la crisis actual. Los publicamos inicialmente en diciembre de 2019, en un contexto bastante distinto, pero siguen siendo relevantes para el entorno de inversión actual y para el resto del año.

En la segunda parte del informe analizamos qué cambios a largo plazo podrá comportar la pandemia del coronavirus en el entorno económico y de inversión. ¿Ha cambiado efectivamente todo para intentar mantener la ilusión de una vuelta a la normalidad? Prever el futuro inmediatamente después de un acontecimiento radical es muy difícil, con el problema añadido de que este acontecimiento no ha terminado, ni mucho menos. No creo que se cumplan las recientes predicciones más extremas sobre la transformación de los hábitos sociales y la estructura económica, aunque sí se observará el impacto de la digitalización en muchas áreas cotidianas, no solo la sanitaria.

Pero lo que creo realmente es que la crisis, y las políticas adoptadas como respuesta, han generado una serie de tensiones en el entorno político, económico y de inversión que determinarán la senda que seguiremos a partir de ahora. Agrupamos estas tensiones en cuatro grupos: políticas, de intervención de las autoridades, económicas y de mercado.

Las tensiones políticas se centrarán probablemente, en nuestra opinión, en el tema del «control», tanto a escala nacional (internacionalismo frente a nacionalismo) como, a nivel individual, en la pugna entre liberalismo político y control social. Estas dos fuentes de tensión relacionadas con el «control» han sido muy evidentes durante la crisis económica.

Las tensiones de intervención se centrarán en hasta qué punto debe revertirse la intervención  de las políticas monetarias y fiscales durante la crisis y su posible hoja de ruta: es decir, si puede superarse nuestra adicción a la intervención. Una lección extraída de la crisis financiera mundial es que la «normalización» de las políticas puede tardar mucho tiempo en conseguirse. Un cambio del panorama político podría complicar aún más este proceso.

Las tensiones económicas podrían empeorar una vez haya finalizado la primera etapa de la recuperación. No prevemos que el rápido ritmo inicial de aumento de la producción pueda mantenerse. El crecimiento relativamente débil que habrá después, junto con el debate sobre las políticas públicas, suscitarán nuevas inquietudes sobre una asignación inadecuada del capital y el nuevo riesgo de una desaceleración secular. Un motivo de especial preocupación es que los mayores niveles de endeudamiento podrían lastrar considerablemente el crecimiento futuro.

Los mercados, por su parte, se verán atrapados entre las rachas de «instinto animal» (como en los puntos de inflexión percibidos de la crisis) y la continua necesidad de apoyo (de las autoridades monetarias y fiscales) en los momentos en que la situación se complique. Es importante plantear si esta tensión es un fenómeno temporal que finalmente se disipará, o si se trata de una cuestión estructural para los inversores.

En conclusión, una lección que podemos extraer de la crisis es que, incluso en épocas de tensiones extremas en los mercados, las reglas de inversión a largo plazo siguen siendo válidas. A medio plazo, vale la pena tener una estrategia y seguirla, sea en momentos de correcciones del mercado o en la recuperación ulterior. A largo plazo, los peligros relativos al «market timing» significan que la Asignación Estratégica de Activos (AEA) sigue siendo la vía para generar rentabilidades sostenibles de la cartera. Explicamos cómo lo hacemos, y cómo el proceso de AEA incorporará las lecciones de la crisis del coronavirus, al final de este informe.

 

Más información

 

La información suministrada en este documento está basada en criterios objetivos e información fiable, pero no constituye oferta, ni solicitud para comprar o vender el producto financiero analizado, quedando la opinión expresada en la fecha de emisión del análisis, sujeta a cambios experimentados por los mercados. Deutsche Bank no se responsabiliza de la toma de decisiones que se fundamenten en esta información".
Fuentes: CIO Insights
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