3 de abril de 2019

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Las opciones de Brexit suave tampoco consiguen apoyo suficiente en el Parlamento Británico mientras el BCE considera que los riesgos de una salida abrupta son "manejables"

El Parlamento Británico sigue dentro de un bucle y, como la semana pasada, volvió a votar este lunes una serie de alternativas no vinculantes al Brexit sin que ninguna consiguiera salir adelante. Eso sí, hubo algunas diferencias: en lugar de ocho, se votaron cuatro, y ganaron peso las alternativas a mantener una relación con la UE. Pero lo más grave está en que esta falta de acuerdo se produjo a 12 días de la fecha límite establecida por la Unión Europea para que se produzca o una salida sin acuerdo, o se den garantías suficientes para que se conceda una prórroga larga.

Así, tras el tercer NO al plan de salida de Theresa May, el 1 de abril fue el turno del Parlamento que presentó una serie de opciones de salida suave en la que confluyeron tanto el ala más moderada del Partido Conservador como la mayoría de los laboristas. La más destacada es la denominada "Common Market 2.0." más conocida como "Norway Plus" porque propone un estatus similar al de Noruega -que junto a Islandia y Liechtenstein forman parte de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA)- pero con un acuerdo propio de unión aduanera. La propuesta fue rechazada, pero por un margen corto, 282 votos en contra frente a 261 a favor.

Por mucha menos diferencia no consiguió su aprobación una segunda propuesta de unión aduanera permanente y amplia, una opción más laxa que "Common Market 2.0.", que fue derrotada por tres votos (273 frente a 276). También, en medio del caos, gana peso la de realizar un segundo referéndum que perdió por tan solo 12 votos (280 frente a 292). Más diferencia obtuvo la cuarta votación que pedía revocar el Brexit en caso de salida abrupta y que perdió por 292 votos frente a 191.

Tras las votaciones, la pelota vuelve a estar sobre el tejado de Theresa May, que intentará una cuarta votación a su acuerdo esta semana, con margen suficiente al nuevo Consejo extraordinario de presidentes de la UE convocado para el miércoles 10 de abril. Las opciones de conseguir aprobar este acuerdo siguen siendo mínimas en este momento y solo se plantean dos alternativas, la salida sin acuerdo (Brexit Duro) o la solicitud de prórroga larga. De momento, si nos atenemos a la recuperación de la Libra desde el pasado viernes (tras consumarse el tercer rechazo al acuerdo de Theresa May), el mercado parece indicar que apuesta más por la prórroga que por la salida brusca.

Un Brexit duro es un riego manejable para el BCE

Mientras en Westminster se buscaban alternativas a la salida de la Unión Europea, el Banco Central Europeo hacía balance del año 2018 ante la Eurocámara a la vez que lanzaba un mensaje a los mercados sobre los efectos de una salida sin acuerdo en la economía europea.

El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, intentó transmitir confianza. "Gracias a las preparaciones hechas por las autoridades públicas y el sector privado, un escenario de no acuerdo plantea riesgos manejables para la estabilidad financiera de la eurozona", indicó, aunque también advirtió que "persisten algunas vulnerabilidades que podrían generar efectos más adversos si interactúan con los riesgos que afectan actualmente a la perspectiva para la eurozona".

Sobre la situación actual de los mercados financieros destacó que conceden "baja probabilidad" a la falta de acuerdo. Si se produjera una salida sin acuerdo lo más probable sería una corrección importante en el corto plazo al no descontar tanto la libra, el euro y muchos activos financieros esta posibilidad. A todo esto, habría que sumar la existencia de unos riesgos globales ligados a la ralentización económica que ya sufren las economías de distintos países de la zona euro. Para Luis de Guindos el principal riesgo del Brexit sin acuerdo, por encima del shock inicial, es que "amplificaría" estos efectos negativos.

Mientras Londres decide qué hacer, la UE continúa con los preparativos de la cumbre del próximo 10 de abril según lo acordado en el último Consejo Europeo. El Reino Unido tiene apenas diez días para conseguir lo que no ha logrado en meses. 

Disclaimer:
La información suministrada en este documento está basada en criterios objetivos e información fiable, pero no constituye oferta, ni solicitud para comprar o vender productos financieros, quedando la opinión expresada en la fecha de emisión del análisis, sujeta a cambios experimentados por los mercados. Deutsche Bank no se responsabiliza de la toma de decisiones que se fundamenten en esta información.
Fuentes: "Luis de Guindos: Presentation of the European Central Bank Annual Report 2018 to the Committee on Economic and Monetary Affairs of the European Parliament". 1 de abril de 2019; "Motions relating to the United Kingdom’s withdrawal from and future relationship with the European Union" House of Commons. 1 de abril de 2019; y elaboración propia.
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