20 de abril de 2018

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Pensiones, de nuevo en el punto de mira

En los últimos meses estamos asistiendo a una clara mejora de los indicadores económicos a nivel mundial, lo cual ha provocado que los ciudadanos miren el futuro con optimismo y empiecen a hacer balance de estos últimos años de ajustes.

Una vez superada la crisis y tras años de salarios congelados, muchos trabajadores empiezan a demandar mejoras en sus condiciones laborales. Lo mismo ocurre con los pensionistas, que exigen mejoras, sobre todo para las pensiones más bajas. Esta situación ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre las pensiones, no sólo en cuanto a la reclamación de una subida de las pensiones actuales, sino sobre todo, en relación a la sostenibilidad del sistema actual de reparto a medio plazo. Esto nos lleva a la gran pregunta del momento:

¿Tendremos pensiones en el futuro?

Para dar respuesta a esta cuestión, es necesario analizar, cómo es nuestro sistema actual de pensiones y cómo se calcula la cuantía de las pensiones futuras.

Pese a los numerosos cambios realizados en los últimos años en el sistema de pensiones (en 2010 y en 2013), la base sigue siendo la misma: lo que cobremos en el futuro dependerá de las bases de cotización durante nuestra vida laboral, es decir, de nuestro salario, y de los años de cotización acumulados.

La casuística, sin embargo, es enorme, dado que el sistema no sólo diferencia entre distintos regímenes laborales (Régimen General o Regímenes Especiales, como los autónomos, los trabajadores del Mar, o los de la Minería del Carbón), sino que dentro de estos regímenes, tenemos diferentes consideraciones (jubilación anticipada, trabajadores a tiempo parcial, trabajadores con algún tipo de incapacidad, jubilaciones parciales, etc). 

En el caso de los trabajadores que cotizan en el Régimen General de la Seguridad Social, que es el Régimen más abundante, se tendrán en cuenta para el cálculo de su pensión la suma de sus bases de cotización de los años previos a su jubilación, pero ¿qué número de años se deben tener en consideración?

  • Antes del 2013: últimos 15 años laborables.
  • A partir del 2013: el número de años aumenta de manera progresiva hasta llegar a un máximo de 25 años cotizados (300 meses) en el 2022. Este aumento gradual se realiza en base a la siguiente tabla:

Para calcular nuestra pensión de jubilación, será necesario tener en cuenta los siguientes factores:

Base reguladora

La base reguladora es el cociente de dividir la suma de las bases de cotización mensuales de los años previos a la jubilación (como hemos visto en el cuadro anterior, 15 años, o sea, 180 meses en 2013 y a partir de ahí, subiendo hasta cumplir 25, o lo que es lo mismo, 300 meses, en 2022), entre el divisor correspondiente.

De esta manera, si un trabajador jubilara en el año 2019, por ejemplo, se tomaría como referencia la cotización de los últimos 22 años trabajados. Multiplicando este número de años por los 12 meses que los componen, el resultado sería de 264 meses computables. El divisor lo obtendremos a su vez, multiplicando el número de años cotizados (22), por el número de pagas o salarios anuales que hemos percibido (14). Siguiendo el ejemplo, el divisor en el año 2019 sería 308.

Ejemplo jubilación año 2019: Base reguladora = 264 / 308

A partir del año 2022, por tanto, la base reguladora, se obtendrá de dividir entre 350 las bases de cotización mensuales durante los 300 meses (25 años) inmediatamente anteriores a producirse la jubilación. Lógicamente, las bases de cotización más antiguas se actualizan con el IPC (Índice de Precios al Consumidor), para así tener en cuenta la potencial subida del coste de la vida (se actualizan todos los meses menos los últimos 24).

Años cotizados

Una vez obtenida la base reguladora, entran en consideración los años cotizados. La premisa es que cuantos más años cotizados, mayor será la cuantía de la pensión.

Estos porcentajes también fueron modificados en la reforma del año 2013. Según esta reforma, si sólo hemos trabajado 15 años (que es el mínimo indispensable para obtener este tipo de pensión), únicamente cobraremos un 50% de la base reguladora. El porcentaje va creciendo según aumentan los años cotizados hasta llegar al 100%.

A partir del año 2027, un trabajador que haya cotizado en el Régimen General de la Seguridad Social durante 37 años podría obtener hasta el 100% de su base reguladora. Hasta dicha fecha, se irá haciendo un ajuste gradual.

¿Por qué decimos podría? Porque para llegar al cálculo final todavía nos queda un último paso, el llamado factor de sostenibilidad, o factor de justicia intergeneracional.

Factor de sostenibilidad

Este factor se aplicará a todas la pensiones de jubilación que se produzcan a partir del 1 de enero de 2019, y consiste básicamente en la inclusión dentro de la fórmula de cálculo de la pensión, de la esperanza de vida.

Es decir, se intenta equiparar lo que recibiría una persona que se jubila en 2019 durante toda su vida de jubilado, con las mismas bases de cotización y el mismo número de años cotizados, con lo que recibirá una persona que se jubile en el futuro, teniendo en cuenta que esta última vivirá previsiblemente más años.

En definitiva, el debate sobre las pensiones es un debate necesario, no sólo por razones sociales que permitan condiciones de vida razonables a los pensionistas actuales, sino porque las arcas públicas se ven incapaces de sostener el sistema a medio plazo. Aunque los últimos cambios legislativos han intentado paliar en parte el problema, sigue siendo importante avanzar en las medidas que permitan mejorar dicha sostenibilidad.

Desde el punto de vista de los trabajadores, estás medidas pasarían por fomentar el ahorro a largo plazo vía la contratación de planes de pensiones privados que nos permitan complementar nuestra pensión y mantener nuestro nivel de vida una vez lleguemos a la jubilación. De esta manera, evitaremos que nuestro retiro suponga un menoscabo económico para nosotros.

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