Cierre semanal negativo en Wall Street, en una semana negra para el sector tecnológico. El Nasdaq cae en la semana un -4,5% ante los miedos generados a partir del proveedor de sistemas en la nube CoreWeave, que ha arrastrado a todo el sector de semiconductores. Mientras, la menor exposición a la tecnología de las bolsas europeas permite a éstas cerrar con ganancias.
La inestabilidad bursátil ha servido para que los bonos públicos recuperen su papel como refugio, con lo que en la semana se produce una importante rebaja en las rentabilidades. La del Treasury americano a 10 años cae al 5,06%, en la mayor caída semanal de las rentabilidades desde agosto de 2025. Algo que puede sorprender si tenemos en cuenta que durante la semana vimos cifrar por encima de lo esperado tanto de IPC como de precios de producción en EEUU. Tampoco los precios de la energía ayudan. El precio del crudo Brent sigue subiendo, y se acerca poco a poco a los 110 dólares/barril, con subidas también del precio del gas a máximos de 2022.
Veremos si la inestabilidad bursátil persiste en una semana en la que gana tracción la temporada de resultados. En EEUU, publican 76 compañías del S&P, entre las que destacan Netflix (martes) y Meta y Tesla (miércoles). En Europa, también tenemos citas importantes, con un total de 69 compañías del Stoxx 600 publicando sus números.
La política sigue siendo clave en Europa. Las manifestaciones masivas en Francia obligaban ayer por la tarde a Macron a salir a la palestra para pedir calma, pero la tensión persiste, lo que eleva los miedos de los inversores a que Francia sea capaz de poner en marcha cualquier medida de control fiscal.
Por último, dos noticias en Asia. En China, el dato de PIB del 3º trimestre se sitúa en el 4,5% anual, por encima de lo esperado, con buenas cifras también en los datos de actividad mensuales de venta minoristas y producción industrial. El impacto en las bolsas ha sido mínimo dado que es poco probable que el gobierno chino introduzca nuevas medidas de estímulo. En lo negativo, la bolsa de Indonesia cae en la semana a mínimos de 6 años ante los miedos a que salga del MSCI EM y ponerla como mercado independiente.