Con el paso del tiempo, un plan de pensiones puede dejar de ajustarse a las necesidades de su titular. En ese caso, es posible trasladar el ahorro acumulado a otro plan sin recuperarlo previamente. Este proceso, conocido como traspaso, se realiza directamente entre las entidades implicadas.
Antes de iniciar el cambio, conviene entender cómo funciona y revisar las características del nuevo plan. La política de inversión, el riesgo, las comisiones y el horizonte temporal pueden ser distintos a los del plan actual.
¿Qué implica traspasar un plan de pensiones?
Al traspasar un plan de pensiones, el ahorro acumulado se traslada desde el plan actual hasta otro elegido por el titular. La normativa denomina a este proceso movilización de derechos consolidados, aunque habitualmente se conoce simplemente como traspaso.
Los derechos consolidados son, de forma sencilla, el valor que corresponde al partícipe dentro del plan en un momento determinado. En los planes individuales, ese importe puede trasladarse a otro plan de pensiones o a otros instrumentos de previsión admitidos por la normativa.
El cambio puede ser total, si se traslada todo el ahorro, o parcial, si una parte permanece en el plan actual.
Estas reglas se refieren principalmente a los planes individuales. Los planes de empleo pueden tener condiciones diferentes, por lo que en esos casos habrá que consultar sus especificaciones.
Traspasar un plan no es lo mismo que rescatarlo
Aunque pueden confundirse, traspasar y rescatar un plan de pensiones son operaciones diferentes.
En un traspaso, el titular no recibe el dinero. La entidad que gestiona el plan actual lo transfiere directamente al nuevo plan. En cambio, un rescate supone cobrar el ahorro cuando se produce alguna de las situaciones previstas por la normativa, como la jubilación u otros supuestos que permiten acceder al dinero.
Cómo realizar el traspaso paso a paso
El procedimiento comienza en la entidad a la que se desea trasladar el plan. Por tanto, no es necesario solicitar primero el reembolso del ahorro ni recibir el dinero en una cuenta.
1. Elegir el nuevo plan
Antes de iniciar los trámites, conviene comparar el plan actual con la alternativa seleccionada. La política de inversión, el nivel de riesgo, las comisiones y el horizonte temporal son algunos de los elementos que pueden ayudar a entender las diferencias entre ambos.
2. Presentar la solicitud
Una vez elegido el nuevo plan, el titular solicita el traspaso en la entidad de destino. Debe facilitar los datos del plan de origen e indicar cuánto desea trasladar si el cambio es parcial.
3. Esperar a que las entidades completen el cambio
A partir de ese momento, las dos entidades se encargan de coordinar el proceso. La entidad de destino solicita el traslado, mientras que la de origen ordena la transferencia y envía la información financiera y fiscal correspondiente.
¿Cuánto puede tardar un traspaso?
Cuando los planes están gestionados por entidades diferentes, la entidad de destino dispone de un máximo de dos días hábiles para solicitar el traspaso una vez que cuenta con toda la documentación necesaria.
Desde que recibe esa solicitud, la entidad de origen dispone de un máximo de cinco días hábiles para ordenar la transferencia y enviar la información correspondiente. Si una misma entidad gestiona el fondo de origen y el de destino, la operación debe ordenarse y ejecutarse en un máximo de tres días hábiles desde la presentación de la solicitud.
Los plazos comienzan cuando la documentación necesaria está completa. Si falta algún dato o la solicitud contiene errores, el proceso puede demorarse hasta que la información quede correctamente presentada.
¿Tiene algún coste o efecto fiscal?
La normativa establece que no pueden aplicarse gastos ni penalizaciones sobre el ahorro acumulado por realizar el traspaso de un plan individual.
Esta ausencia de gastos por el traspaso no debe confundirse con las condiciones de una campaña comercial. Por eso, antes de cambiar de plan conviene comprobar si existe alguna bonificación vinculada a un periodo de permanencia.
También deben revisarse las promociones anteriores. Si existía una bonificación ligada a un plazo de permanencia, trasladar el plan antes de tiempo podría tener consecuencias según el compromiso firmado.
Qué conviene revisar antes de cambiar de plan
- Su política de inversión.
- El nivel y el tipo de riesgo.
- Las comisiones y otros gastos.
- El horizonte temporal recomendado.
- Las condiciones de posibles bonificaciones.
- Los compromisos de permanencia.
- Su adecuación a los objetivos del partícipe.
El valor del ahorro acumulado depende de la evolución de los activos en los que invierte el fondo. Por ello, cambiar de plan no garantiza resultados positivos ni elimina la posibilidad de pérdidas.
Traspasar un plan de pensiones permite cambiar el destino del ahorro acumulado sin tener que rescatarlo. El trámite comienza en la nueva entidad y, una vez presentada la solicitud, las entidades se ocupan de transferir el dinero y la información necesaria.
Antes de tomar la decisión, conviene comparar los riesgos, las comisiones, la política de inversión y las condiciones de ambos planes. Así, el cambio podrá valorarse de manera más completa y de acuerdo con las necesidades de su titular.