Represión financiera

¿Qué es la represión financiera?
Es el instrumento utilizado por los países emergentes durante la crisis de deuda de los años 80 y, anteriormente, por los países desarrollados tras la Segunda Guerra Mundial, para combatir el fuerte endeudamiento generado durante el período bélico. Entre las medidas propuestas destaca el establecimiento de unos tipos de interés muy bajos, el incremento de regulación sobre el sector financiero, las compras de deuda pública por parte de los bancos centrales, el incremento de los incentivos a la compra de deuda pública versus otros activos (como acciones), etc.

¿Qué similitudes existen con las medidas actuales?
Las medidas impuestas desde los bancos centrales de países desarrollados como la Fed (Reserva Federal EEUU), el BCE (Banco Central Europeo), el Banco de Inglaterra o el Banco de Japón van encaminadas a actuaciones de este tipo. De hecho, una de las consecuencias de la actual política de expansión monetaria es la rebaja de los tipos de interés reales. Otro ejemplo son las compras de deuda pública tanto del BCE como de la FED que alivian las condiciones de financiación de los Estados, rebajando los costes de las nuevas emisiones, y por tanto, el coste medio de la deuda.

¿Qué oportunidades de inversión hay ante una represión financiera?
En el actual entorno de represión financiera según los analistas de Deutsche Bank, los bancos centrales van a mantener los tipos de interés en niveles cercanos al 0% durante los próximos años. Por su parte el BCE anunció en septiembre que mantendrá sus compras de deuda pública en cantidades ilimitadas mientras persista la crisis de deuda europea. En este contexto, los bonos tradicionalmente considerados como refugios pierden atractivo por los inversores al ofrecer rentabilidades muy bajas, e incluso negativas en términos reales. Por el contrario, otros activos de renta fija, como las cédulas hipotecarias, los bonos del Tesoro español, los bonos corporativos de mayor riesgo o los bonos de países emergentes ofrecen rentabilidades tanto nominales como reales todavía atractivas.