Oro, cacao, petróleo… ¿hacia dónde van las materias primas?
Ciertos factores como las decisiones de la Fed en referencia a las bajadas de tipos o los conflictos geopolíticos han logrado modificar en cierto modo el rumbo favorable que estaban marcando la economía global. Y en este segundo episodio de “Hablando de Mercados” (un nuevo podcast dentro de “Referentes de inversión”) trataremos de comprender el estado actual de la economía y los mercados para tomar las mejores decisiones posibles en torno a nuestras finanzas personales.
Hablando de mercados: el freno en la bajada de tipos marca la inestabilidad financiera
Si a principios del segundo trimestre del año hablábamos de optimismo en los mercados financieros globales, las últimas semanas han estado marcadas por la volatilidad: un final de abril que se ha cerrado con caídas vs. una primera semana de mayo en la que las bolsas parecen repuntar. Para explicar este cambio de expectativas tenemos que poner el foco en el Sistema de la Reserva Federal (Fed) o lo que es lo mismo, el banco central de los Estados Unidos.
La inestabilidad que han presentado los mercados a finales de abril tiene que ver, en gran medida, con la decisión de descartar la rebaja de tipos prevista en EEUU para el mes de junio. A partir de aquí ha habido un baile de fechas en el que septiembre parecía ser el mes que situábamos en el horizonte para conseguirlo. Y las últimas previsiones apuntan a que los tipos no bajarán hasta el mes de diciembre. En este cambio de parecer ha influido la inflación, que no termina de reducirse así como el crecimiento escaso.
Con toda esta situación, en los mercados se produce un cierto miedo a la estanflación, concepto que tiene que ver con el momento en el que, dentro de un contexto de inflación, empezamos a ver un estancamiento de la economía mientras que persiste el aumento de los precios, de la inflación y del desempleo. Esto coincide con que los indicadores conocidos en la última parte del mes han sido en general más débiles, afectados por las subidas de tipos. En este sentido, la primera estimación del PIB del primer trimestre se situó algo por debajo de lo esperado (1,5% trimestral anualizado). Eso sí, el consumo se mantuvo como fuente de crecimiento, mientras que el sector exterior y el gasto público se han resentido.
Todas estas dudas que ha traído el fin del mes de abril sobre cuándo bajarán los tipos la Fed no hace más que disminuir la confianza de los consumidores. Y también afectan a las cifras de empleo y es que abril ha terminado con una cifra de paro del 3,9% en Estados Unidos.
En paralelo al comportamiento de la Reserva Federal, la actualidad financiera también se ha visto influenciada por otros dos factores. El primero los resultados empresariales, en general favorables y con un comportamiento en línea con lo esperado, siendo el más beneficiado el sector financiero seguido de algunos de los 7 magníficos (como se conoce en bolsa a empresas como Alphabet, Microsoft, Amazon o Apple). Y el segundo, los miedos geopolíticos, como los ataques de Irán contra Israel, que siguen presionando al alza el precio del crudo.
Europa marca el optimismo en la actualidad financiera
Afortunadamente, dentro de la volatilidad dominante, encontramos un cierto oasis en las cifras de inflación europeas, que evolucionan de forma favorable. Por parte del Banco Central Europeo, se prevé que en junio se alcance una rebaja de tipos de 25 pb. Otros factores por los que Europa puede sacar pecho es el crecimiento del 0,3% del PIB en el primer trimestre, muy superior a la estimación inicial que lo situaba en el 0,1%.
Eso sí, aunque es muy probable que el BCE siga bajando tipos (hasta 75 pb. en 2024), lo que no parece estar claro es en qué momento se producirá cada rebaja. Y es que se ven afectadas en gran parte por los retrasos en las bajadas de tipos de la Fed. El fortalecimiento del dólar estadounidense frente al euro en las últimas semanas no hace más que elevar el coste de las importaciones europeas, sobre todo las referentes a la energía.
¿En qué estado se encuentra la salud de la economía española?
Este contexto europeo de bajada de tipos no solo da tranquilidad a las familias que han visto como en los últimos años subía el corte de sus hipotecas. Sobre todo ayuda a fortalecer el bienestar de la economía de nuestro país, marcada por el crecimiento del PIB del primer trimestre y la subida del 2% anual, que se estima impulsada por el sector servicios.
Otros factores que potencian este mejor comportamiento de la economía española son la recuperación del consumo, la positiva evolución del empleo, el aumento de las cifras turísticas y la implementación de los fondos Next Generation, la respuesta económica de la Unión Europea frente a la crisis derivada del Covid.
Y si hay un dato que termina de confirmar esta buena salud es el hecho de que el riesgo sobre las estimaciones de crecimiento de la mayoría de los analistas se sitúa más al alza que a la baja.