El optimismo generado por un potencial acuerdo entre EEUU e Irán que permita la apertura del Estrecho de Ormuz se ha trasladado a los mercados. Ayuda también el boom de la IA, con especial auge de las empresas de semiconductores. En junio, los bancos centrales centrarán la atención, aunque la situación en Oriente Medio seguirá siendo clave.